1657 ATAQUE A SANTA CRUZ DE TENERIFE

La flota de Indias, formada por dos galeones, ocho mercantes y un patache​ bajo el mando de Diego de Egües y de su segundo José Centeno, salió de Veracruz cargada con la plata americana en agosto de 1656, y tras hacer escala en La Habana, donde una docena de fragatas inglesas habían estado acechando su llegada hasta unos días antes, llegó a La Palma el 18 de febrero, desde donde marchó hasta Tenerife. Habiendo recibido instrucciones de Felipe IV para permanecer allí hasta nueva orden, Egües ordenó desembarcar la carga de las naves y ponerla a salvo de un hipotético ataque inglés.

El puerto de Santa Cruz, en forma de semicírculo, estaba protegido por el castillo de San Cristóbal y por una serie de reductos armados con artillería y mosquetería y unidos entre sí por una muralla paralela a la costa. Las naves estaban amarradas borda con borda, lo más cerca posible de tierra; además de la flota de Egües se encontraban en el puerto otras naves más hasta el número de 16. Alonso Dávila era el gobernador militar de la isla, que contaba con 10.000 hombres para su defensa.

Ruinas castillo San Cristóbal

Entretanto la flota inglesa, 23 navíos de guerra bajo el mando del almirante Robert Blake con John Bourne como vicealmirante y Richard Stayner como contraalmirante, había pasado el invierno frente a la costa andaluza esperando capturar la flota de Indias a su llegada a Cádiz.

Robert Blake

Enterado de la llegada de Egües a Tenerife y sobre los tratos en que andaban los españoles con el holandés Michiel de Ruyter para transportar el tesoro a Flandes, la armada inglesa puso rumbo a Canarias.

Richard Stayner

A las 8 de la mañana del lunes 30 de abril, 12 fragatas inglesas encabezadas por el Speaker de Richard Stayner se adentraron en fila en el puerto hasta situarse tan cerca de las naves españolas como para que éstas les dejaran a cubierto de los proyectiles lanzados desde el castillo y los reductos, y tras desplegarse comenzaron a luchar contra éstas.

Fragata inglesa clase Speaker

Poco después el resto de la flota inglesa, con Blake al mando, tomó posición más afuera, empezando un intenso intercambio de fuego de artillería con las baterías de tierra.

Navío Saint George en Santa Cruz de Tenerife

Los barcos mercantes españoles fueron abordados fácilmente por los ingleses; sólo los galeones de Egües y Centeno consiguieron oponer cierta resistencia, pero superados en número, a mediodía fueron incendiados por sus capitanes para evitar que fuesen tomados por los enemigos. Las fragatas inglesas intentaron tomar como presas los navíos abordados, pero perdida ya toda la flota española, la artillería arreció en su ataque contra los ingleses, y Blake dio órdenes de abandonar e incendiar los barcos españoles.

A las 15:00, todos los navíos españoles habían sido destruidos y los ingleses comenzaron su retirada, que no pudieron completar hasta que al atardecer, un providencial cambio de viento les empujó mar adentro; la fragata de Stayner, desarbolada y haciendo aguas, hubo de ser remolcada. ​

Por la parte inglesa hubo 50 muertos y 120 heridos; los daños sufridos por las naves fueron reparados en los dos días siguientes.

En el bando español hubo cerca de 300 muertos,​ 5 de ellos de entre la gente de tierra y el resto de la marinería, perdiéndose las 16 naves fondeadas en el puerto y parte de su carga, que todavía en la fecha del ataque no había sido desembarcada. Las pérdidas fueron valoradas en 10 millones de libras esterlinas o 48 millones de pesos.​ El tesoro desembarcado de las naves con anterioridad al ataque, valorado entre 5​ y 10 millones de piezas de a ocho, se transportó a San Cristóbal de La Laguna, varios kilómetros tierra adentro, en previsión de un segundo ataque inglés, que no llegó a producirse.

Vista la situación, Felipe IV ordenó dar por terminado en Santa Cruz el viaje de la flota de Indias. Como era habitual, sólo una parte de la carga era para la corona, siendo el resto propiedad de particulares, en cuyo inventario se encontraron numerosas mercancías de contrabando; de la requisa de éstas el Estado obtuvo una cantidad superior a la perdida en el desastre.

La ausencia de barcos en los que transportarlo motivó que el dinero quedase inmovilizado en Canarias hasta el 28 de marzo de 1658, cuando Egües y Centeno consiguieron arribar con él a El Puerto de Santa María en dos embarcaciones de cabotaje. ​

El almirante Robert Blake falleció antes de finalizar el año

DE EL PAIS:

El hallazgo de un grabado holandés por parte del historiador José Miguel Rodríguez en el Rijksmuseum de Ámsterdam ha permitido ubicar el lugar exacto donde se desarrolló la cruenta batalla naval entre las flotas española e inglesa en 1657, frente a las costas de Santa Cruz de Tenerife, así como la colocación estratégica de las naves de Felipe IV que derrotaron a las enviadas por Oliver Cromwell: dos galeones artillados y 2.000 hombres en tierra, frente a 36 naves de la escuadra que comandaba el almirante Robert Blake.

La armada inglesa puso cerco a Santa Cruz el 30 de abril de 1657 cuando estaba fondeada la Flota de Nueva España con un valioso cargamento de las Indias. Compuesta por nueve mercantes y dos galeones, descargaron a toda prisa “el quinto real” (la soldada para pagar a las tropas) y formaron una hilera para defender el puerto. Los cañones de los mercantes fueron trasladados a los castillos que rodeaban la bahía porque estas naves resultaban inútiles en un combate naval. Por delante, solo dos galeones, la Capitana y la Almiranta, listos para hacer frente a los británicos. En tierra, unos 2.000 soldados y paisanos parapetados para impedir el desembarco. Más de 5.000 cañonazos cayeron en pocas horas sobre los barcos españoles y la costa tinerfeña.

El arqueólogo Alberto García Montes de Oca y el historiador José Miguel Rodríguez Illescas, mientras redactaban la carta arqueológica canaria, se toparon con el grabado, lo que les permitió ubicar con máxima exactitud el lugar donde se desarrolló la lucha: al sur del castillo de San Cristóbal, a más de una milla del sitio donde históricamente se creía que había acaecido la batalla. Igualmente, han podido localizar el terraplén donde se parapetaron los defensores, lo que ahora son las avenidas Marítima y de la Constitución. “El descubrimiento permitirá proteger este yacimiento y evitar su expolio”, explica García Montes de Oca.

A los españoles, según el relato del historiador Antonio Rumeu de Armas, les dio tiempo a trasladar los cañones y parte de la carga de los mercantes a tierra. Las tripulaciones de la Capitana y la Almiranta fueron reforzadas, además, con 250 soldados para evitar su abordaje. Al castillo de San Cristóbal se enviaron 19 cañones, al de San Juan 7, al de Paso Alto (sobre el que cayeron 1.200 bombazos ingleses) 8, a los fortines y baterías 41, a los que se le añadieron otros 24 recogidos de diversos sitios. En total 99 bocas de fuego en la costa, aunque muchas en mal estado.

La armada de Blake entró, finalmente, en el puerto el 30 de abril e intentó abordar los mercantes ya que los creía abandonados y sin artillería. Sin embargo, la marinería permanecía dentro, oculta en su interior, y rechazó el asalto. Los castillos, los parapetos y las milicias “hicieron gran mortandad contra los ingleses que pugnaban por remolcar los mercantes” más cercanos. Doce barcos del puerto se salvaron, siete mercantes resultaron hundidos y solo dos fueron atrapados por los invasores. Estos últimos llevaban cargamentos de cuero y vajillas.

Mientras, la Capitana y la Almiranta, gobernadas por el capitán general Diego de Egües y el almirante José Centeno, siguieron abriendo fuego. La segunda comenzó pronto a arder, por lo que la Capitana se convirtió en objetivo preferente del fuego enemigo. Resistió una hora y terminó encallando en la costa. Fue volada por los españoles. Blake, ante la imposibilidad de tomar la ciudad y con numerosas naves averiadas, se retiró con los dos mercantes apresados, “que la fantasía inglesa convirtió más tarde en 16 magníficos galeones de guerra”, escribió Rumeu de Armas.

Bibliografía consultada:

  1. Revista General de Marina
  2. Historia Marítima Española. Francisco Javier Oubiña Oubiña.
  3. Enciclopedia General del Mar.
  4. Wikipedia. https://es.wikipedia.org.
  5. https://www.pinterest.es
  6. http://armada.mde.es/ArmadaPortal/page/Portal/ArmadaEspannola/conocenos_historia.
  7. Diversos foros como:
  8. foro.todoavante.es
  9. foro.todoababor.es
  10. https://foronaval.com
  11. https://blogcatedranaval.com
  12. spanishnavalhistory.blogspot.com
  13. https://vadebarcos.net
  14. http://www.mapasilustrados.com
  15. http://www.hispanismo.org
  16. http://www.navalaction.com

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