1588 ARMADA INVENCIBLE

La gran Armada contra Inglaterra o la Felicísima Armada eran los nombres con los que se denominaba, el nombre de Armada Invencible fue un nombre burlesco creado por los ingleses después de los diversos combates y la catástrofe final.

Únicamente resaltaremos los aspectos de la acción naval cuyo epicentro fue la batalla de Gravelinas del 8 de agosto de 1588

Desde que don Álvaro de Bazán batiese en las Azores, a los seguidores del prior de Crato y a sus protectores ingleses y franceses, concibió la invasión de Inglaterra, pasando de la guerra defensiva, en que los ingleses atacaban con piratas y corsarios, a la ofensiva, atacando los nuestros el corazón de todo aquel poderío antagónico.

Felipe II de España
Isabel I de Inglaterra

Al fin se decidió el rey Felipe II y dispuso la constitución de una gran fuerza naval que habría de llamarse, en documentos oficiales: “Felicísima Armada”.

Álvaro de Bazán propuso, en principio, una gran expedición partiendo toda ella de la Península; fuerza naval de combate y convoy de transportes para las tropas de desembarco, formando “una expedición bien unificada”, mandada por él como capitán general de Mar y de Tierra.

Los transportes, en convoy numeroso, suponían una gran rémora para las escuadras de combate y maravilla cómo la Armada pudo mantener su formación cerrada, de buques tan heterogéneos en el canal de la Mancha; eso sí: formación eminentemente defensiva. Mayor dificultad habrían tenido con un mayor número de transportes.

Alejandro Farnesio, gobernador y capitán general de los Países Bajos, propuso, lanzar, aprovechando el viento y la marea, un ataque nocturno, por sorpresa, contra Inglaterra, atravesando el estrecho con sus tropas en embarcaciones de escaso calado

Alejandro Farnesio, Duque de Parma

El rey don Felipe, vistos los planes de Bazán y de Farnesio, decidió el suyo propio: Las tropas de éste pasarían previa conjunción con una armada enviada desde la península española. El marqués de Santa Cruz llevaría un pequeño cuerpo de tropas de desembarco, con alguna artillería; una vez en tierra quedarían a las órdenes de Alejandro Farnesio, quedando el de Santa Cruz al mando de las fuerzas navales que atenderían a la defensa y al aprovisionamiento de las de desembarco.

Bien conocidas son las dificultades de navegación del Canal, claro que se disponía de pilotos prácticos. Los vientos hacían que la Armada hubiese de buscar más bien las de Inglaterra que las de Francia, al abundar más los del oeste y abundar los bajos en las francesas. Ello hacía que hubiese que acercarse a la costa del enemigo.

Retrato de Don Álvaro de Bazán, Marqués de Santa Cruz

APRESTO DE LA ARMADA ESPAÑOLA

El puerto designado por el rey para la reunión y armamento de la gran Armada fue Lisboa. Portugal tenía buenos galeones de guerra y también valerosa gente de guerra, y en Lisboa, bien asomada al Atlántico, existían astilleros. El estuario del Tajo se prestaba para la gran con concentración naval que se preparaba.

En julio de 1587 salió de Lisboa don Álvaro para asegurar la venida a España de la Flota de Indias. Los preparativos para la gran jornada contra Inglaterra habían sufrido un duro golpe con la incursión de Drake a Cádiz.

Creía el rey que con 35 galeones bien armados bastaba para abrirle paso al duque de Parma, desde los Países Bajos a Inglaterra. Los galeones de Bazán habían sufrido grandes daños en su viaje de regreso de las Azores y necesitaban reparaciones.

Bazán creía necesarios 50 galeones y por el momento disponía de 13, y para eso no todos en estado de navegar, y menos de combatir. Pedía además un centenar de buques, comprendiendo en este número los pesados, de carga, y los ligeros para descubierta y para enlace. A finales de enero tenía los 13 galeones, 4 galeazas y 70 buques de la mayor heterogeneidad; unos faltos de estanqueidad y los más insuficientemente armados. Había escasez de víveres, algunos había que traerlos desde muy lejos, tal el bizcocho, o galleta, desde Italia.

Los fondos necesarios para las pagas se habían conseguido con dificultad: Bazán le decía (enero 1588) que la Armada estaba falta de fondos y que podría salir cuando se recibiesen. En esos días (23 de enero) precisamente don Felipe urgía la salida de la Armada, enviando al conde de Fuentes para fiscalizar la conducta del marqués de Santa Cruz. Este, profundamente dolido por la ingratitud y la desconfianza del rey, enfermaba gravemente, y moría el 9 de febrero dejando a la Armada sin el capitán general más cualificado que podía dársele.

Fue nombrado para tan importante cargo y para llevar a cabo tan difícil cometido don Alonso Pérez de Guzmán el Bueno, duque de Medina Sidonia.

Don Alfonso Pérez de Guzmán, duque de Medina Sidonia.

Cuando Medina Sidonia tomó el mando en Lisboa, el panorama logístico era pavoroso. Con las prisas del rey, en la última semana de la vida de Bazán se habían acumulado en caótico orden armas, víveres y dotaciones, y tropas, manteniendo a los hombres embarcados prematuramente. Ayudado por el secretario del fallecido marqués de Santa Cruz; al que logró retener, consiguió poner en orden el caos existente, si bien no pudo conseguir totalmente los elementos que faltaban, ni mejorar por completo los malos existentes.

LA GRAN ARMADA

Al fin pudo reunirse una armada, pertrechada y bastante bien artillada, si bien compuesta de buques, en su mayor parte, muy heterogéneos:

  • 65 galeones, incluyendo en este número los de guerra de Castilla, los de guerra de Portugal, los armados de la Carrera de Indias
  • 8 galeazas, cuatro de Nápoles y cuatro de Portugal.
  • 13 zabras, de ellas dos gruesas, de la Corona de Portugal,
  • 19 pataches de tonelaje diverso, entre 70 y 100 toneladas
  • 10 carabelas
  • 10 falúas.

Un total de 57.868 toneladas; armadas con 1.497 piezas de artillería de bronce y 934 de hierro colado de diferentes calibres. Los buques iban bien pertrechados de municiones; 123.790 balas y 5.175 quintales de pólvora. Plomo para la arcabucería llevaban 1.238 quintales. Tripulaban, en total, los buques 30.656 hombres.

La Armada iba dividida en varias escuadras:

  • De Portugal, al mando directo del capitán general; su insignia en el galeón, San Martín, la componían 10 galeones y dos zabras.
  • De Vizcaya, mandada por Juan Martínez de Recalde, compuesta de 10 naos y cuatro pataches. Su capitana de escuadra era el galeón San Juan.
  • De galeones de Castilla, mandada por Diego Flores de Valdés, de 10 galeones, cuatro naos y dos pataches. Su capitana de escuadra era el galeón San Cristóbal.
  • De Andalucía, mandada por don Pedro de Valdés, con 11 naves diversas (había entre ellas una urca y un patache, las otras eran naos). Su capitana de escuadra era la nao Nuestra Señora del Rosario.
  •  De Guipúzcoa, mandada por Miguel de Oquendo, con 12 unidades, de ellas una urca, dos pataches y las demás naos. Su capitana de escuadra era la nao Santa Ana.
  • De naves de Levante, mandada por Martín de Bertendona, de 10 naves. Su capitana de escuadra era la nao La Ragazzona.
  • De urcas, mandada por Juan López de Medina, de 23 unidades. Su capitana de escuadra era la urca Gran Grifón.
  • De galeazas de Nápoles, mandada por don Hugo de Moncada. Su capitana de escuadra era la galeaza San Lorenzo.
  • De galeras de Portugal por don Diego Medrano.
  • Pataches y zabras, al mando de don Antonio Hurtado de Mendoza, con 22 barcos. Su capitana de escuadra era la nao Nuestra Señora del Pilar de Zaragoza.
Miguel de Oquendo

Iban embarcados en la Armada cinco tercios de Infantería:el de Sicilia, cuyo maestre de campo era don Diego Pimentel, el de don Francisco de Toledo, el de don Alonso de Luzón, el de don Nicolás de Isla, el de don Agustín Mexía; y, a más 32 compañías sueltas. Por maestre de campo general iba don Francisco de Bobadilla.

El almirante de la Flota que era la Armada era Juan Martínez de Recalde. Una instrucción secreta del rey, para abrir solamente en el caso de muerte del duque de Medina Sidonia designaba, para ese caso, como capitán general a don Alonso de Leyva, que lo era de la Caballería Ligera de Milán. Iba en la Armada mandando la Rata Coronada.

ARMADA INGLESA

Habían cuidado mucho la construcción de buques, y se habían introducido notables variaciones: se habían suprimido los altos castillos de proa y popa, para hacer así a los barcos más maniobreros; se habían aumentado las esloras para así poder alinear a las bandas mayor número de cañones. Se iniciaba la época del buque de línea sin que aún se denominase así, ya que con la artillería a las bandas era natural que las presentasen los buques para combatir, y, para no estorbarse unos a otros deberían navegar siguiendo al anterior en una fila.

En los buques se montaron piezas de mayor alcance del tipo culebrina, y de bronce. El tonelaje de los barcos ingleses era por lo general menor que el de los componentes de la Armada, si bien los había mayores de 1.000 toneladas, tales eran el Oso Blanco; el Triumph, de Frobisher; dos de 800, uno de ellos el buque capitana del lord almirante y otro el Victory, de Hawkins, y varios de 600. La mayor parte menores. De los galeones de guerra los menores eran de 300 toneladas, y tenían 18; otros, también grandes, eran mercantes armados, requisados o cedidos voluntariamente. Un conjunto de buques, si bien heterogéneos, maniobreros y bien armados en lo que artillería se refiere.

Martin Frobisher
John Hawkins

Las escuadras fueron:

  • Del lord almirante se componía de 34 buques,
  • De Drake, de 32 barcos.
  • De guardacostas a las órdenes del almirante directamente, de 20 buques,
  • y otra de voluntarios, también a sus órdenes, de 18.
  • De guardacostas de lord Henry Seymour (estuvo destacada en un principio, en observación de los movimientos que pudiese hacer Farnesio).
  • De la ciudad de Londres eran 38

Un total de 29.744 toneladas, con un total de 15.787 hombres. Nótese la gran diferencia existente entre los números de tripulantes de las dos flotas adversarias, con ventaja para la Armada española, pero… la artillería de la inglesa era superior en alcance, manejada por artilleros adiestrados en el servicio de mar, y mientras no se combatiese al abordaje o a distancia en que pudiesen jugar las armas “de mano”, arcabuces y mosquetes, esa abundancia de infantes inactivos no era sino tener más “carne de cañón”. Mandaba la flota inglesa lord Charles Howard of Effingham, escogido más que por sus conocimientos de la guerra en la mar, por su elevada alcurnia, que, al sentir de la época, le hacía ser obedecido más fácilmente por sus almirantes subordinados.

CRONOLOGÍA DE LOS COMBATES

La Felicísima Armada sale de La Coruña

28/05 de mayo a 29 de julio: Salida de Lisboa. Va como almirante general Juan Martínez de Recalde. Como asesor del capitán general, Diego Flores Valdés. Se encuentran vientos contrarios, temporales que dispersan la flota; hasta el 29 de junio frente al cabo Lizar no vuelve a reunirse la flota.

Juan Martínez de Recalde

 
30 de julio: A seis leguas de Plymouth. Noticias del enemigo. Howard y Drake reunidos. El Consejo decide no atacar dicho puerto.


31 de julio: A dos leguas de Eddystone. Vientos del oesudoeste. Dos fuerzas enemigas a barlovento. Envuelven. Atacan por retaguardia. Accidentes: abordajes del Nuestra Señora del Rosario y voladura, por incendio, del San Salvador.


1 de agosto: Los enemigos se apoderan de los buques accidentados. El almirante de Inglaterra a punto de ser apresado. Nueva formación de la Armada: Gran retaguardia, fuerte vanguardia; convoy en medio.


2 de agosto: Combate frente a Weymouth. Al rolar el viento al este, la Armada a barlovento. Ataque de las galeazas. Al rolar el viento al sur, y al oeste, Flota enemiga a barlovento. Se rompe el contacto.


3 de agosto: Combate al sudoeste de la isla de Wight. Los ingleses presionan desde el oeste y con ellos el viento y la corriente. Ataque a rezagados. Enérgicas reacciones. Los enemigos rompen de nuevo el contacto.


4 de agosto a 6 de agosto: Combate N/S con punta oriental de la isla de Wight. Ataques a la Armada por retaguardia. Es empujada hacia los bajos Owers. El convoy impide barloventear. Imposible el pretendido fondeo  en Solent.


Es necesario continuar a Calais. Sin noticias de Farnesio. Si se pasa de Calais la Armada será arrastrada al Mar del Norte. Fondeo en Calais. La flota enemiga lo hace a barlovento, reforzada con la escuadra de Seymour, sin entregarse en el ataque.


7 de agosto: La Armada obtiene bastimentos, no municiones. Noticias de Farnesio: Le faltan aún quince días para estar listo. No puede enviar municiones. Ataque a la Armada con brulotes. Se pican los cables de las anclas. Se dispersan los buques. Los ingleses se lanzan al ataque.


8 de agosto: Batalla de Gravelinas. La capitana real, con algunos navíos aguanta el empuje de 150 unidades enemigas. El resto de la Armada deriva peligrosamente hacia los bajos de Zelanda. Viento y corriente empujan hacia ellos. La cobertura se hace con heroísmo.


9 de agosto: La Armada dispuesta en batalla. Los ingleses no explotan el éxito inicial. El Consejo decide volver al Canal si el viento lo permite. El rolar al oesudoeste, de momento, había salvado a los buques.

 
10 de agosto: Sopla sudoeste fresco; imposible volver al Canal. Habrá de darse la vuelta a las islas Británicas. Se acortan raciones. Se arrojan al agua 40 caballos y 40 mulos, éstos de la artillería de campaña.


11 de agosto: Castigo ejemplar: Se cuelga de la entena de un patache a un capitán que no acudió al combate. Se indultan 19. Los enemigos siguen a la Armada sin atacarla. La escuadra de Seymour vuelve a Dover.


12 de agosto a 9 de septiembre: Sigue el viento del suroeste. Hay que continuar hacia el norte. Los enemigos abandonan la persecución. Entran en el Firth of Forth.

La Capitana franquea el paso Orcadas-Shetland. Algunos buques hacen el paso entre las Hébridas y Escocia.


10 de septiembre a 20 de septiembre: Pocos buques siguen a la Capitana. Algunos entran en las rías de Irlanda (se perderán 19). Se combate en tierra para obtener agua y víveres. Mueren muchos españoles.


21 de septiembre: Bonanza. La Capitana recala en Santander. Fondea en la barra. El duque, muy enfermo, es desembarcado. Queda a bordo Flores Valdés.


22 de septiembre: Fuerte temporal hace salir a la Capitana. Fondea en Laredo. Allí hay 10 buques de la Armada. Entran ocho más.


30 de septiembre: Vuelve la Capitana a Santander; con ella los otros buques.

Van llegando barcos a diferentes puertos del Cantábrico y a La Coruña. Muy enfermo llegó a este puerto Martínez de Recalde. En San Sebastián entró Oquendo. El duque, algo repuesto, vuelve a tomar el mando en Santander. Organiza socorros.

Las pérdidas de buques en la expedición fueron:

  • 2 hundidos en combate.
  • 5 perdidos en las costas de Francia y Holanda.
  • 2 abandonados al enemigo.
  • 19 varados y perdidos en las costas de Irlanda o de Escocia.
  • Se ignora la suerte de 35.

En total se perdieron 63 unidades: 26 galeones, 13 urcas, 20 pataches, 3 galeazas y 1 galera.

De las pérdidas humanas es difícil establecer el cómputo. Se estimó el número de muertos en unos 10.000. De ellos muchos fallecidos a consecuencia de las heridas y otros de la enfermedad, del hambre y del frío. Muchos murieron en Irlanda, ahogados en los naufragios, y en los combates.

El costo de la jornada se apreció en unos 1.400.000.000 reales.

Naufragios en la costa de Irlanda

ASPECTOS TÁCTICOS

En 1588 los galeones y naos tenían la artillería repartida por las bandas. Había quedado atrás el combate clásico de las galeras embistiéndose de proa, para jugar su artillería proel y emplear el espolón, y saltar al abordaje. Ahora había que presentar los costados al enemigo, pronto habría de aparecer la línea de combate.

Howard situándose a barlovento, conservándose dueño de sus movimientos, atacando la retaguardia del enemigo, envolviendo sus alas…, tuvo su oportunidad en Gravelinas después de desorganizar la formación de la Armada con el ataque de brulotes de Calais. Acercándose entonces a tirar de cerca con sus cañones de largo alcance, pero siempre evitando el combate al abordaje.

Tuvieron los ingleses gran cuidado, mientras sus enemigos estuvieron frente a las costas inglesas, de que una de sus escuadras se mantuviese interpuesta entre unos y otras. La superioridad guerrera y maniobrera de sus buques era bien patente; podían virar rápidamente y barloventear mucho. Su superioridad artillera era manifiesta: sus largas culebrinas llegaban más, sus balas, con mayor velocidad remanente, haciendo más daño en el impacto. Pero los costados de nuestros galeones eran resistentes y no hubo sino uno hundido en combate. No se crea con esto que los nuestros habían descuidado la artillería; ya habían conseguido con ella grandes efectos en los combates de las Azores. Sin embargo, cifraban grandes esperanzas en el abordaje, siendo en él maestros y sabiendo la superioridad artillera de los enemigos.

Armada Invencible (Aert van Autum, Rijksmuseum, Amsterdam)

Hubo a lo largo de la jornada contra Inglaterra seis combates:

1er COMBATE

El 31 de julio en las cercanías de Plymouth, de donde habían salido dos fuerzas inglesas, de 80 y de 11 buques. Unidas pasaron lejos de la vanguardia, cañoneándola y atacando más de cerca la retaguardia. De ésta se destacó Recalde, incitando a que le abordaran, sin conseguirlo. Al ser socorrido por varios buques, entre ellos la Capitana del duque, los enemigos se retiraron. Estos ataques se hicieron navegando la Armada, en su primera formación, en orden sucesivo.

English ships and the Spanish Armada. National Maritime Museum. (Pintura poco fiable por múltiples errores)

2º COMBATE

Fue el de Portland Bill (día 2 de agosto); ya la Armada en su nueva formación dispuesta por el duque el día 1. Al saltar el viento del Este, los ingleses maniobran para ganar barlovento por el lado de tierra; mas no pueden y queda aislado Frobisher con seis buques. Le atacan las galeazas y él trata de llevarlas a los bajos Shambles, con lo que fracasa el ataque. Le auxilia Howard cuando el viento rola nuevamente al Oeste. Se combate con valor por ambas partes. El duque insiste en combatir, pero los ingleses rompen el contacto.

3er COMBATE

Al sur de la isla de Wight el día 3 de agosto, el Gran Grifón, capitana de las urcas, socorrido y remolcado por una galeaza. Acude Bertendona con algúnos buques, y después el duque, y los enemigos se retiran a tiro largo de culebrina.

4º COMBATE

El 4 de agosto los ingleses van ya repartidos en cuatro escuadras. Se inicia con el ataque a dos rezagados, el galeón San Luis y la nao Santa Ana. Hay calma y los enemigos atacan con sus buques remolcados por sus embarcaciones menores.

Nuevamente intervienen eficazmente las galeazas; socorren a los atacados y los remolcan. Salta el viento y la retaguardia de la Armada es atacada por tres escuadras enemigas. El duque combate con la otra. Todo esto se produce acercándose a Solent, fondeadero que hubiese podido tomar la Armada a no ser por la acción de la flota enemiga. Frobisher se mantiene del lado de tierra y las otras escuadras presionan por el lado opuesto. El San Martín, capitana del duque, combate durante media hora con seis buques de Frobisher. Apoyado después por otros pasa a la ofensiva.

En el cuerno derecho de la Armada se combate contra Drake. El duque ve que deriva hacia los bajos Owers y ha de cambiar de rumbo y con ello se pierde la posibilidad de apoderarse de la isla de Wight. Los ingleses no insisten en su acción; están escasos de municiones; las han pedido a tierra, con urgencia. Las recibirán y con ellas el refuerzo de voluntarios de la costa.

5º COMBATE

El quinto combate (noche del 7 de agosto) es el ataque de los brulotes. En cuanto fondearon los nuestros en Calais, lo hicieron los ingleses. Conocían, pues, que el fondeo era imprescindible; iban preparados para echar las anclas. Son reforzados por Seymour. Para desordenar a la Armada lanzan brulotes; buques transformados rápidamente en tales, para no perder tiempo en esperar a los que se tenían pedidos. El ataque es eficaz. Se pican los cables…. la galeaza capitana, averiado su timón, vara en la costa y es destruida por los enemigos.

National Maritime Museum

6º COMBATE: BATALLA NAVAL DE GRAVELINAS

La sexta acción es la de Gravelinas (8-9 de agosto). Nuestra Capitana, primero con tan sólo 24 buques, después llega a reunir 40, mantiene valientemente los ataques de 150 barcos enemigos, mientras el resto de sus fuerzas deriva hacia los bancos de Zelandia. Parecen irremisiblemente perdidos, pero rola el viento y pueden salir del peligro. Hay muchos buques seriamente averiados, pero solamente son dos los hundidos en combate y otros dos se pierden sobre las costas de Holanda.

La de Gravelinas es otra acción de retaguardia donde los ingleses se entregan más a fondo contra parte de los nuestros. El duque consigue ordenar sus fuerzas. Los enemigos le siguen con respeto, sin atacarle de nuevo. Realmente han conseguido su objetivo: El duque de Medina Sidonia no se reunirá con el de Parma. Los buques de la Armada, averiados y faltos de municiones, no podrán hacer nada contra Inglaterra.

Defeat of the Spanish Armada, 8 August 1588. National Maritime Museum.

SOBRE EL MANDO

DUQUE DE MEDINA SIDONIA

Mucho se ha dicho en contra del duque de Medina Sidonia, especialmente por parte de historiadores españoles. En combate, siempre la Capitana acudió a los lugares de mayor peligro y en muchas ocasiones se batió sola contra numerosos buques enemigos.

Veamos, si bien sea someramente, los errores principales que se imputan a don Alonso Pérez de Guzmán. Responsable, sí, pero que mandó “en Consejo”, al estilo de entonces:

1.-  No haber atacado a Plymouth, como Drake hizo a Cádiz: El Consejo dijo “no”, pese a lo que digan algunos:

  • La entrada en Plymouth era difícil; los buques tendrían que entrar lo más de tres en tres y sometidos a los fuegos de varios castillos.
  • La flota que allí estaba era fuerte y lista para batirse, no como el conjunto de barcos que había en Cádiz, cuando por sorpresa atacó Drake.
  • ¿Qué se haría con el convoy? Quedaría fuera con parte de la Armada, sometido a la amenaza de un ataque masivo de la flota inglesa, ya que se creía que Howard estaba más al este, con la fuerza mayor.
  • Entrar en Plymouth era retrasar el acercamiento a cabo Margate, cuya urgencia emanaba de las órdenes del rey.

2.-  Con referencia al abandono del Nuestra Señora del Rosario…: De haberse detenido la Armada hubiese quedado facheando a sotavento del enemigo, sin facultad de gobierno los buques.

3.-  Si se trata de no haber apresado el Ark Royal, cuando despistado se metió casi entre los buques de la Armada, no está claro que el ataque hubiese dado resultado, pues los galeones ingleses acudieron prontamente en auxilio de su almirante, que ya iba acompañado de otros dos.

4.-  El regreso a España dando la vuelta a las islas Británicas, del que algunos acusan al duque, está impuesto por el viento, por la corriente y por la falta de municiones, disminuidos además los buques en su poder combativo y en su facultad de maniobra por las grandes averías sufridas principalmente en la batalla de Gravelinas. Si en el viaje de regreso se hubiesen ceñido los buques a la derrota seguida por la Capitana, mejor les hubiese ido sin los naufragios de Irlanda, o con muchos menos.

5.-  Algunos acusan al duque de haber desembarcado en Santander, no bien se fondeó en la barra. Fue el desembarco de un enfermo de mucha gravedad.

Lord Howard

Charles Howard

Fue criticado en Inglaterra pese a ser el vencedor y haber hecho imposible la invasión. La reina quería la desmovilización de la flota y todos se resistieron consiguiendo mantenerla a punto hasta que llegaron las noticias de Irlanda. Durante ese tiempo hubo en los buques ingleses tantos muertos como hubo en la Armada, durante la expedición, debido al tifus. De nada había servido el ahorro de vidas conseguido por la táctica del lord almirante.

Pero la opinión le acusó de demasiado cauto en su modo de atacar a la Armada, buscando con frecuencia el alcance máximo de la propia artillería, siendo así ésta poco contundente y poco precisa en sus tiros. En verdad se habían hundido muy pocos buques enemigos, pero no es menos cierto que Howard había conseguido sus objetivos con pocas bajas de hombres e insignificante de buques.

Según fue pasando el tiempo se fue reconociendo que la victoria había sido de Howard y no de Drake, al que se atribuían los éxitos conseguidos.

CONSIDERACIONES FINALES

La Jornada de Inglaterra exigía un gran esfuerzo logístico; inicial y sostenido. Exigía un convoy que perturbaría notablemente la maniobra táctica de nuestras fuerzas, limitando sus posibilidades de acción y de reacción. La formación que habría de adoptarse debería tener un marcado signo de defensiva. Con el plan del rey se disminuía el convoy, pero introducía una gran dificultad: Coordinar la acción de la Armada con la de Farnesio.

Ya hemos visto la mayor eficacia de la artillería de la flota inglesa, nos queda considerar que en nuestros buques iba una muy buena infantería; buena para ese abordaje, que se hacía imposible por la maniobrabilidad de los barcos ingleses. El tener atiborrados de hombres, los buques, era un estorbo para el combate artillero y ser, un motivo de tener mayor número de bajas por el fuego de los cañones enemigos, sin que hubiese ocasión de empleo de las armas de los infantes. El mayor número de hombres exigía también un mayor gasto de víveres y de agua; por mucho que llevase la Armada resultaba poco. Las municiones embarcadas para la artillería fueron muchas, mas también resultaron insuficientes.

La difícil estrategia de la Armada, en su conjunto, ya la hemos visto, también la destreza para mantener la formación, los nuestros, con unos barcos tan heterogéneos. Ya vimos que fue alabada por los enemigos, su destreza y su disciplina;

El rey don Felipe visto ya el resultado dice en su carta a los obispos: “Como de todo lo que Dios es servido hacer se le deben gracias, yo se las he dado desto, y de la misericordia que ha usado con todos, pues según los tiempos contrarios y peligro en que se vio toda el Armada de un temporal recio y deshecho que la dio, se pudiera con razón temer peor suceso…”.

En lo material no tuvo la batalla perdida tan graves consecuencias:

  • No decidió la guerra entre España e Inglaterra. La empresa de ésta contra Portugal, de 1.589, fue tan desastrosa como lo fuera la de la Gran Armada.
  • El imperio español no sufrió pérdida alguna en sus territorios.
  • Los ingleses no dominaron el mar: no fueron capaces de establecer bloqueos, y los tesoros de Indias siguieron llegando a la Península. La preponderancia que ya antes había de la Marina inglesa, hasta llegó a ser menor.
  • No fue en modo alguno el fin de la Marina española y portuguesa y mucho contribuyó el número de barcos que pudo salvar del desastre el duque de Medina Sidonia: 55 galeones, naves y urcas gruesas, una galeaza y nueve pataches. Sin ellos —unido a lo que había quedado sin ir en la Gran Armada— mal pudieran haber continuado, de modo eficaz las comunicaciones marítimas del imperio.

En lo moral tuvo más graves consecuencias. Los protestantes enarbolaron la victoria inglesa, como si de un “juicio de Dios” se tratase, diciendo que Él estaba con ellos.

CARACTERÍSTICAS DE LOS BUQUES INSIGNIA:

ESPAÑOLES:

San Martín (1567)

Galeón de tres palos de la escuadra de Portugal, buque insignia de Alonso Pérez de Guzmán, duque de Medina Sidonia.

Eslora 37,30 m, manga 9,30 m calado 4,55 m. Desplazamiento: 1.000 toneladas. Tripulación: 117 marinos y 300 soldados. 

Armamento: 18 culebrinas de 18 libras

                     22 medias culebrinas de 9 libras

                       4 culebrinas de caza

                       8 cañones pequeños de tiro regulable.

San Juan (1576)

Galeón de tres palos de la escuadra de Vizcaya, buque insignia del contraalmirante Juan Martínez de Recalde.

Eslora 39,70 m, manga 9,65 m calado 4,90 m. Desplazamiento: 970 toneladas. Tripulación: 119 marinos y 70 soldados. 

Armamento: 18 culebrinas de 18 libras

                     10 medias culebrinas de 9 libras

                       4 culebrinas de caza

                     16 piezas menores

La Ragazzona

Nao de de la escuadra de Levante. 1.249 toneladas de desplazamiento.

Eslora, 59 codos; manga, 21 codos y 1/6; puntal, 12 codos.

Armada con 32 piezas de artillería de bronce, entre otras armas y municiones que recibió en Lisboa figuraba un cañón de batir, de 52 quintales de peso para tirar pelotas de hierro de 40 libras Embarcó posteriormente dos cañones, también de batir, de más de 50 quintales de peso procedentes de la nave la Juliana

Nª Señora del Rosario (1585)

Nao de la escuadra de Andalucía. Desplazamiento 1.150 toneladas.

Armada con 36 cañones.

San Marcos (1585)

Galeón construido en Laredo (Cantabria). Vendida a los portugueses, incorporaba la más avanzada tecnología artillera, embarcación marinera de quilla profunda y ahusada, proa de cuchilla y un velamen de reducida y fácil maniobra. Con un desplazamiento de 790 toneladas. Lo tripulaban 350 experimentados soldados de los tercios y a 140 marineros.

Armamento del que destacaban 33 bruñidos cañones de bronce.

San Cristóbal

Nao de la Escuadra de Castilla, buque insignia de Diego Flores de Valdés.

Armado con 36 cañones.

Santa Ana

Nao de la Escuadra de Guipúzcoa, buque insignia del almirante Miguel de Oquendo.

Armado con 24 cañones.

Gran Grifón

Urca de la Escuadra de urcas, buque insignia de Juan Gómez de Medina.

650 toneladas de desplazamiento

San Lorenzo

Galeaza de la Escuadra de galeazas, buque insignia Hugo de Moncada

INGLESES:

Ark Royal (1587)

Galeón de cuatro palos, buque insignia del almirante lord Howard de Effingham.

Eslora 36,80 m, manga 8,75 m calado 4,85 m. Desplazamiento: 880 toneladas. Tripulación: 190 marinos y 70 soldados. 

Armamento: 16 culebrinas de 18 libras

                     12 medias culebrinas de 9 libras

                     varias piezas menores de tiro ajustable.

Revenge (1560)

Galeón de cuatro palos, buque insignia del almirante Francis Drake.

Eslora 36,60 m, manga 8,70 m calado 4,55 m. Desplazamiento: 976 toneladas. Tripulación: 135 hombres. 

Armamento: 16 culebrinas de 18 libras

                     14 medias culebrinas de 9 libras

                     varias piezas menores de tiro ajustable.

Victory (1571)

Galeón de tres palos, buque insignia de John Hawkins.

Eslora 32,05 m, manga 12,70 m calado 4,08 m. Desplazamiento: 870 toneladas. Tripulación: 120 marinos y 240 soldados. 

Armamento: 28 culebrinas de 18 libras

                     20 medias culebrinas de 9 libras

                     12 piezas menores de tiro ajustable.

Triumph (1576)

Galeón de cuatro palos, buque insignia de Martin Frobisher.

Eslora 38,80 m, manga 9,40 m calado 4,86 m. Desplazamiento: 890 toneladas. Tripulación: 189 hombres. 

Armamento: 18 culebrinas de 50 libras

                     20 culebrinas de 18 libras

                       6 medias culebrinas de 9 libras

Rainbow (1586)

Galeón construido en Deptford Dockyard , buque insignia de lord Henry Seymour.

Eslora 30 m, manga 9,80 m y calado 3,7 m. Desplazamiento 480 toneladas. 250 tripulantes. Armado con 26 cañones de distintos calibres.

PÉRDIDAS REALES DE LA GRAN ARMADA:

La siguiente lista comprende todas las naves perdidas durante el viaje de la Gran Armada de 1588. De ellas 2 se perdieron en combate frente a los ingleses, 3 en las costas de Francia y dos en las de Holanda. El resto se perdió contra las costas de Escocia e Irlanda a causa de los temporales durante el viaje de retorno. Muchos de los buques arribaron a España en tan penoso estado que no quedo otra solución que su desarme y desguace para aprovechamiento de materiales.


ESCUADRA DE PORTUGAL (Duque de Medina-Sidonia)

Galeón San Marcos: 790 tm. 33 cañones. 409 hombres al mando de Don López de Mendoza. Naufrago el 10 de Septiembre en Spanis Point (Mutton Island, Clare, Irlanda). Todos los supervivientes fueron ejecutados.

Galeón San Felipe: 800 tm. 40 cañones. 532 hombres al mando de Don Francisco de Toledo. Varo. Fue abandonado el 8 de Agosto entre Nieupoort y Ostende. Capturado por los holandeses el 9 de Agosto.

Galeón San Mateo: 750 toneladas, 34 cañones. 397 hombres al mando de D. Diego Pimentel. Varo el 5 de Agosto entre Nieupoort y Ostende, capturado por los holandeses el día 9.

Galeón San Mateo


ESCUADRA DE ANDALUCIA (Pedro Valdés)

Nao Nuestra Señora del Rosario: 1150 tm. 46 cañones. 422 hombres. Almiranta al mando de Don Pedro de Valdés. El 31 de Julio, durante el abordaje de un navío ingles choca con otro galeón español quedando dañado su mástil y a la deriva. Fue presa fácil para los buques ingleses, fue capturado por el Revenge de Drake y remolcado a Weymouth.

Nao Duquesa Santa Ana: 900 tm. 23 cañones. 357 hombres. Rescató en la Bahía de Blacksod a los 600 hombres de Leyva. Dañado y sacudido por el temporal puso rumbo a Escocia donde termino varando el 26 de Septiembre en Loughros Bay (Donegal) en territorio amigo.


ESCUADRA DE VIZCAYA

Nao El Gran Grin: 329 tm. 28 cañones. 329 hombres. Naufraga el 24 de Septiembre en Clare Island sobre la costa irlandesa. Los supervivientes fueron colgados por las tropas inglesas.

Nao San Juan de Ragusa: 350 tm. 21 cañones Se hundió en Dunkerque el 8 de Agosto.

Nao La María Juan: 665 tm. 24 cañones. 272 hombres. Se hundió el 8 de Agosto al N de Gravelinas durante la batalla del mismo nombre.

Nao Concepción de Juanes de Elcano: 418 tm. 18 cañones. 225 hombres. Entró en la Bahía de Galway y naufragó en la costa de Carna (Connacht, Irlanda) el 25 de Septiembre. Los supervivientes fueron ejecutados.



ESCUADRA DE GUIPUZCOA (Miguel de Oquendo)

Nao Santa Ana: 690 tm. 47 cañones. 171 hombres. Retornaría a Santander. Días después se incendio accidentalmente con la pérdida de más de 100 hombres.

Nao Nuestra Señora de la Rosa: 900 tm. 26 cañones. 297 hombres. Se hundió tras tocar fondo en las islas Blasket el 11 de Septiembre. Un solo superviviente fue capturado.

Nao San Salvador: 958 tm. 25 cañones. 396 hombres. El 31 de Julio, durante el primer día de batalla en el Canal una fuerte explosión voló su castillo de popa matando a 200 tripulantes. Fue capturado y hundido.

Nao San Esteban: 700 tm. 26 cañones. 264 hombres. Naufragó el 20 de septiembre en Doonbeg (Clare, Irlanda). Los supervivientes fueron ahorcados.

Plano de formas de Nao San Salvador

Urca Doncella: 500 tm. 16 cañones. 188 hombres. Se hundió tras su llegada a Santander.

ESCUADRA DE CASTILLA (Diego Flores de Valdéz)

Nao La Trinidad: 872 tm. 24 cañones. 302 hombres. Varó el 8 de Agosto en la costa de Desmond, posiblemente en isla Valentia.

Nao San Juan Bautista: 650 tm. 24 cañones. 285 hombres. Naufrago el 25 de Septiembre. El otro San Juan Bautista de la Escuadra de Castilla logró retornar a Santander.

Patache Nuestra Señora del Socorro: 75 tons. 14 cañones. Entró en la Bahía de Tralee y fondeo en Fenit (Kerry). Sus 45 tripulantes se rindieron a oficiales ingleses y fueron posteriormente ahorcados.


ESCUADRA DE LEVANTE (Martin de Bertendona)

Nao La Rata Santa María Encoronada: 820 tm. 45 cañones. 419 hombres. Fondeó en la Bahía de Blacksod el 7 de Septiembre y la nave varo en Ballycroy (condado de Mayo) el 21 de Septiembre. Tras incendiar la nave, su tripulación, al mando de Alonso Martínez de Leyva, desembarcó y tomó dos castillos de la costa donde se fortificó. A él se unieron los tripulantes de otras naves hasta alcanzar el número de 600 hombres por lo que el Gobernador de Connacht evito el enfrentamiento. Fueron rescatados días más tarde por el Nuestra Señora de Begoña y el Duquesa Santa Ana.

Nao Lavia: 728 tm. 25 cañones. 302 hombres. Naufragó el 25 de Septiembre en la bahía de Streedagh (Irlanda)

Nao La Trinidad Valencera: 1000 tm. 42 cañones. 360 hombres. Tomo a bordo a los 264 hombres de la “Barca de Hamburgo”. Fondeo en la bahía de Glenagivney (Donegal, Ulster) donde escoró y se hundió el 16 de septiembre. 560 hombres llegaron a tierra y hechos prisioneros pero fueron masacrados y solo 30 oficiales y nobles lograron llegar con vida a Dublin.

Nao La Anunciada (ex Presveta Anuncijata): 700 tm. 24 cañones. 300 hombres. Se le dio fondo el 19 de Septiembre en la desembocadura del rio Shannon. Su tripulación fue transferida a la Barca de Anzique.

Nao La Juliana: 860 tm. 32 cañones. 395 hombres. Se hundió en la costa de Donegal (Ulster).

Nao San Juan de Sicilia (ex Brod Martolosi): 530 tm. 26 cañones. 276 hombres. Voló el 5 de Noviembre en Tobermory Bay (Escocia).

Nao Santa María de Vison: 666 tm. 18 cañones. 325 hombres. Naufragó en Streedagh Strand (Irlanda) el 25 de Septiembre.



ESCUADRA DE URCAS (Juan Gómez de Medina)

Urca Gran Grifón: 1160 tm. 38 cañones. 298 hombres. Al mando de Juan Gómez de Medina. Naufraga el 8 de Agosto en isla Fare, al Norte de las Orkney.

Urca Castillo Negro: 750 tm. 25 cañones. 332 hombres. Naufragó el 4 de Septiembre en la costa irlandesa de Donegal.

Urca Santiago: 600 tm. 19 cañones. 84 hombres. Naufragó en Inver-Broadhaven (Irlanda) el 21 de Septiembre.

Urca Barca de Amburg: 600 tm. 23 cañones. 263 hombres. Se hundió a lo largo de la costa irlandesa cerca de Malin Head. Su tripulación fue transferida a otros buques.

Urca San Pedro Mayor: 580 tm. 29 cañones. 174 hombres. Se perdió en la costa inglesa de Devon cerca de Bigbury Bay.

Urca Falcon Blanco Mayor: 500 tm. 16 cañones. 224 hombres. Nave de Hamburgo. Tomada por Drake en la batalla del Canal.

Urca Falcon Blanco Mediano: 300 tm. 16 cañones. 103 hombres. Naufragó hacia el 25 de Septiembre en Barna, en la Bahia de Galway (Connacht, Irlanda). Todos los supervivientes fueron ejecutados.

Urca Ciervo Volante: 400 tm. 16 cañones. 189 hombres. Se perdió el 22 de Septiembre en Tirawlay (Irlanda).

Modelo de urca de finales siglo XVI


ESCUADRA DE GALEAZAS (Hugo de Moncada)

Galeaza San Lorenzo: 350 tm. 50 cañones. 364 hombres. Capitana al mando de Don Hugo de Moncada. Varó en la costa de Calais tras el ataque de los brulotes incendiados. Fue capturado el 8 de Agosto. Moncada murió defendiendo su nave.

Galeaza Girona: 350 tm. 50 cañones. 382 hombres. Recogió a los supervivientes de Leyla y otras naves, zarpando a mediados de Octubre con 1.300 hombres a bordo. Alcanzada por otro temporal naufragó en Lacada Point cerca de Dunluce (Condado de Antrim) el 26 de Octubre de 1588. Solo hubo 6 supervivientes que fueron llevados a Escocia.

ESCUADRA DE GALERAS (Diego de Medrano)

Galera Princesa: 200 tm. 5 cañones. 312 hombres. Naufragó frente a Bayona.

Galera Diana: 200 tm. 5 cañones. 316 hombres. Naufragó frente a Boulogne.

Galera Bazana: 200 tm. 5 cañones. 294 hombres. Naufragó hacia el 26 de Julio cerca de Bayona.

ESCUADRA DE PATACHES Y ZABRAS (Diego Hurtado de Mendoza)

Zafra Trinidad: 2 cañones. 23 hombres. Se perdió el 18 de Septiembre cerca de Trales (Irlanda).

Bibliografía consultada:

  1. Consideraciones sobre la jornada de Inglaterra, 1588 – Todoababorhttp://foro.todoavante.es/viewtopic.php?f=43&t=1194
  2. Revista General de Marina
  3. Historia Marítima Española. Francisco Javier Oubiña Oubiña.
  4. Enciclopedia General del Mar.
  5. Wikipedia. https://es.wikipedia.org.
  6. https://www.pinterest.es
  7. http://armada.mde.es/ArmadaPortal/page/Portal/ArmadaEspannola/conocenos_historia.
  8. Diversos foros como:
  9. foro.todoavante.es
  10. foro.todoababor.es
  11. https://foronaval.com
  12. https://blogcatedranaval.com
  13. spanishnavalhistory.blogspot.com
  14. https://vadebarcos.net
  15. http://www.mapasilustrados.com
  16. http://www.hispanismo.org
  17. http://www.navalaction.com

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