1583 CONQUISTA DE LAS AZORES

El 23 de junio de 1583 partió una escuadra, al frente de la cual nuevamente se encontraba Don Álvaro de Bazán, llegando a la Isla de Terceira el 7 Julio, aunque no pudieron fondear hasta el día 13. Salieron de Lisboa un total de 91 buques, llevando a remolque siete barcazas para el desembarco. Iban embarcados más de 8.000 hombres, a los que se sumaban otros 2.600 del Tercio de Agustín Íñiguez de Zárate, que se encontraban en la isla San Miguel, y casi 500 caballeros, soldados y capitanes que también se unieron a la expedición.

Don Álvaro de Bazán

La preparación de España para que esta empresa llegase a buen puerto fue minuciosa, pero tanto Francia como Inglaterra, estaban dispuestas a ofrecer nuevamente ayuda al prior de Crato, como así hicieron. Catalina de Médicis ordenó al comendador de San Juan, Aymar de Chaste que organizara nueve compañías de infantería formadas por un total de 1.200 franceses y 400 ingleses. Con ellas llegaría al archipiélago, quedando como general de estas tropas y de las ya existentes en el lugar. Receló el general francés de que la defensa pudiese realizarse con tanta facilidad como el prior de Crato se empeñaba en transmitir a las reinas que tanto le habían favorecido, por lo que solicitó a Catalina de Médicis permiso para ver él mismo la verdadera situación. Sin embargo, al conocerse la noticia de que el ejército de Felipe II estaba listo para embarcar, tuvo que partir a prisa con toda la armada. Éste, al llegar a la isla Terceira, se enemistó rápidamente con el gobernador portugués, Manuel de Silva, Conde de Torre Vedras.

Mapa de 1.595 realizado por Linschoten sobre la Isla Terceira

D. Álvaro de Bazán, decidió que el desembarco debía hacerse en la caleta llamada das Molas, al considerar que, al ser de acceso difícil, estaría menos defendida; a pesar de todo, existía: una trinchera de piedra de 80 metros de longitud, 2,5 metros de anchura y 3 metros de altura, un fuerte con dos cañones a la izquierda de la trinchera y una plataforma con otra pieza de artillería a la derecha. Otra trinchera en forma de arco situada unos 16 metros a retaguardia de la anterior, de 1,8 metros de anchura y 2 metros de altura, construida con tierra, refuerza la defensa de la playa en profundidad..

La noche del 25 de julio las tropas se fueron colocando en las embarcaciones, para que en la madrugada del 26, primer aniversario de la victoria naval frente a los franceses, comenzase el desembarco. La fuerza de desembarco contaba con 12 galeras, 2 para batir las defensas costeras, y las 10 restantes (protegidas con pavesadas para proteger a los artilleros) remolcaban 27 lanchas de fondo plano, construidas ex profeso, que fueron las primeras embarcaciones dotadas de rampa abatible, cuya doble misión era proteger a los infantes del fuego de arcabuces enemigos desde la playa durante la aproximación, así como permitir el desembarco, una vez abatida, de las tropas tras la varada.

A la fuerza de desembarco  se les suministró munición, botas de agua y víveres para tres días aunque fue todo un éxito, pues en una hora ya se había acabado con todas las defensas de aquella zona de la isla.

Una vez en tierra, los soldados de la fuerza de desembarco compuesta por los temibles Tercios, al mando del Maestre de Campo D. Lope de Figueroa, primer jefe del Tercio de Armada de Mar Océano (lo llamaban Tercio de Lope de Figueroa si combatían en el Mediterráneo).

Lope de Figueroa

Los franceses, viendo la formación de los 3.722 infantes de Marina, fueron a una colina cercana a la ciudad de San Sebastián, para defenderse. Se produjo así un encarnizado combate de más de dieciséis horas. En la madrugada del día siguiente, los franceses se retiraron hacia la montaña de Guadalupe, fuertemente defendida.

1ª Bandera de la Infantería de Marina española

Al mediodía, los soldados españoles entraron en la capital, Angra. Chaste, se rindió junto a sus tropas, salvando su vida. En cambio, el gobernador portugués Manuel de Silva, se escondió en los montes del interior de la isla, siendo finalmente apresado, juzgado y condenado a pena de muerte.

Desembarco de los tercios españoles en la isla Terceira. Fresco en la Sala de las batallas del Monasterio de El Escorial

La gran maniobra táctica del Marqués de Santa Cruz, por la cual se tomó la isla Terceira, es considerada por muchos especialistas en táctica anfibia como un modelo ejemplar que más de tres siglos más tarde pudo servir de referencia para el desembarco de Alhucemas.

Sólo quedaban ya por tomar las islas de San Jorge, el Pico y del Fayal. Para ello don Álvaro de Bazán mandó una expedición al mando de D. Pedro de Toledo, marqués de Villafranca del Bierzo, que no encontró resistencia en San Jorge y el Pico, pero sí en la isla del Fayal, donde se encontraban un millar de soldados franceses e ingleses que, a pesar de la resistencia ofrecida en un primer momento, acabaron rindiéndose.

Pedro de Toledo, marqués de Villafranca del Bierzo

Tras la conquista definitiva de las Azores, la fama de Don Álvaro de Bazán fue mayor que nunca. Felipe II le otorgó el título de Marqués de Santa Cruz y le nombró Capitán

El final del enfrentamiento supuso el control absoluto de las Azores por parte de España. Este archipiélago debía su importancia a su localización geográfica, pues se encontraba en un lugar idóneo para la recalada de las distintas expediciones que partían desde los territorios de las Indias hacia España y además, su posesión permitía a la corona española el dominio del Atlántico.

España, al hacerse con el control de todos los territorios portugueses, incluidos por supuesto los no ibéricos, se perfiló a finales del siglo XVI como la nación preponderante de aquel momento, que controlaba un vasto Imperio en el cual “no se ponía el sol”.

Fuerzas terrestres españolas:

  • Tercio de Lope de Figueroa: 20 banderas con 3.722 Infantes de Marina.
  • Tercio de Francisco Arias de Bobadilla: 12 banderas (incluyendo 4 viejas de Flandes) con 2.200 soldados.
  • Tercio de Juan de Sandoval: 11 banderas de Nápoles y Lombardía que habían quedado Lisboa y Oporto, y otras 4 banderas andaluzas, sumando 1.544 soldados.
  • Tercio de Agustín Íñiguez de Zárate: 17 banderas con 2.600 soldados que habían quedado en San Miguel el año anterior.
  • Tercio italiano de Lucio Pignatelli: 3 banderas y 240 soldados.
  • Regimiento alemán del conde Jerónimo Lodrón: 4 banderas y 1.500 soldados.
  • Compañía portuguesa de Félix de Aragón: 120 soldados

Bibliografia consultada:

  1. Historia de la Infantería de Marina Española
  2. Revista General de Marina
  3. Historia Marítima Española. Francisco Javier Oubiña Oubiña.
  4. Enciclopedia General del Mar.
  5. https://es.wikipedia.org.
  6. https://www.pinterest.es
  7. http://armada.mde.es/ArmadaPortal/page/Portal/ArmadaEspannola/conocenos_historia.
  8. Diversos foros como:

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